Memoria y Fotografía
- indeedfafer
- 15 dic 2023
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Actualizado: 15 dic 2023
Fátima Fernanda Reyes Hernández
Una reflexión basada en la filosofía de la fotografía, específicamente de la paradoja de la veracidad del registro de un hecho a través de la fotografía y de su complicada relación con los recuerdos. La fotografía como un bastión del falso del recuerdo.

Tomando como eje estructural la fotografía y cómo se piensa acerca de ella, se comienza con la siguiente pregunta. ¿Cómo se vincula la memoria y la fotografía? Barthes (2015) afirma que "la fotografía es el advenimiento del yo mismo como otro". (pag.33) Esto último tiene implicaciones considerables, ¿Cómo se interpreta lo anterior cuando existen relaciones desiguales entre el yo y el otro, definidas por categorías como la raza y o el origen étnico?. Entonces el mirar y ser mirado, puede ser una práctica desigual donde puede ejercerse el poder de una manera desbalanceada.
¿Cómo se vincula la memoria y la fotografía?
La memoria es un eje temático del audiovisual que posee la forma de una fotografía, por ello se plantea ¿Cómo se establece la relación de la imagen, la memoria y la fotografía?. Primero hay que definir la memoria, de acuerdo con la RAE “es una facultad física por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado (...) un recuerdo que se hace o aviso que se da de algo pasado (...) exposición de hechos, datos o motivos referentes a determinado asunto.” (RAE, s.f.) En estas definiciones salta a la vista el pasado, aunque no se habla mucho de la imagen. No obstante, Burges (2008) afirma que “cuando pensamos en eventos que nos han ocurrido, normalmente somos capaces de convocar una imagen mental del evento y reproducirlo a través de algunos detalles (pág.185) Al momento de recordar, este adquiere una forma, una imagen mental, incluso se convierte en un signo, otras percepciones sensoriales se involucran pero en este caso nos interesa la primera.
Ahora bien, hay evidencia de que “las regiones del cerebro comprometidas en las tareas de la memoria que involucran una rica imaginería mental (...) son las mismas implicadas
en la imaginación” (Burges, 2008, pág. 18). Se establece que existe un vínculo entre recordar e imaginar a un nivel fisiológico; en relación con la creación de imágenes tiene mucho sentido, no obstante, el nexo de la memoria con la fotografía es más profundo, cito, la memoria es precisamente aquello que transforma lo real en imagen” (Dubois, 2013, pág. 66). Le otorga una forma mental a una experiencia, como en un acto imaginativo o de construcción.
¿Cómo es que la fotografía se introduce en estos procesos? Primero, de acuerdo con Barthes (2015) "El noema de la fotografía es simple (...) esto ha sido (p.125). Radica en la presencia y experiencia, hay que haber estado para poder capturar un evento o hecho; en este sentido, la fotografía posibilita la confrontación de la memoria y sus huellas (Fontcuberta, 2015). Las huellas son imágenes fotográficas que se vuelven evidencias gráficas de algo que fue. Sin embargo, así como se mencionó que la imaginación y la memoria son procesos que suceden en las mismas zonas del cerebro; las fotografías también son herramientas para reinventar y/o remplazar la memoria (Sontag, 2006). Es decir, este proceso fisiológico que implica invocar una imagen mental que corresponde a una memoria puede modificarse por una fotografía; entendiendo que la memoria humana es un acto creativo.
Al contrario de lo que se piensa en una fotografía no es per se una memoria, es la supuesta apariencia del pasado (Sontag, 2006). Tener una fotografía sobre nosotros mismos, modifica cómo recordamos. Hay una memoria que puede estar basada en una frase, una percepción auditiva, si con el tiempo surge una fotografía relacionada con este recuerdo, es posible que la memoria se modifique y adquiera dicha imagen basada en la fotografía. También hay un vínculo entre quiénes somos y cómo recordamos, ya sea de manera individual o colectiva.
Tanto nuestra noción de lo real como la esencia de nuestra identidad individual dependen de la memoria. No somos sino memoria. La fotografía, pues, es una actividad fundamental para definirnos que abre una doble via de ascesis hacia la autoafirmación y el conocimiento (Fontcuberta, 2015, pág. 42)
En este sentido la fotografía influye en la autopercepción, la memoria, es una travesía del yo al yo gracias a las imágenes, un viaje en la imagen-pensamiento (Dubois, 2013). Lo anterior ayuda a construir nuestra identidad, la definición de quiénes somos puede modifcarse en la manera de cómo nos recordamos, pero ¿por qué es importante a nivel colectivo, en relación con la identidad étnica? ¿Qué implica que los afromexicanos haya sido invisibilizados, olvidados en cierta medida? ¿Qué papel funge la memoria en estos contextos?
Afirmamos los vínculos del pasado, con los nexos del presente, cuando reaprendemos nuestra historia, nutrimos la sensibilidad compartida que ha sido retenida en el presente, vincular estos gestos con la lucha por la resistencia, un movimiento de liberación que busca erradicar la dominación y transformar la sociedad (Hooks, 1992, pág.124)
La memoria y sus evidencias, del tipo que sean, no son las mismas para todas las personas pertenecientes a grupos originarios, el arte y la gráfica muchas veces ha correspondido a las élites o en dado caso de existir, no tiene mayor visibilidad fuera de estos espacios; los grupos de poder borran estas evidencias o las construyen a su parecer, por lo que la memoria colectiva e individual de las personas pertenecientes a grupos minoritarios como los afromexicanos, afrodescendientes, que es distinta debiod a sus características culturales suele verse influenciada por estas representacioones visuales que constituyen alguna parte de esta memoria.
Y eso pasa con la producción audiovisual, tomando en cuenta que los miedos posibilitan que la memoria sea percibida de cierta manera a través de las representaciones proyectadas y distribuidas (Hughey, 2014). La construcción de la memoria, el acto creativo de la memoria, es un elemento fundamental en la construcción de la identidad.
Foucault afirma que:
La memoria es un factor importante en la lucha... Si uno controla la memoria de las personas, uno controla su dinamismo. Uno controla su experiencia,el conocimiemto de sus luchas anteriores (...) Es vital tener posesión de la memoria, controlarla, administrarla, decirle que debe contener. Cuando ves esos filmes, tú sabes que debes re-recordar... ([1975] 1995:25-26)(Hughey, 2014, pág.70).
Esto sucede a un nivel fisiológico, pero también a un nivel colectivo, que implica la participación de estructuras de poder, se hace una re-afirmación constante de lo que debe ser recordado, de quiénes somos y qué debdemos pensar. Como afirma Kiernan (2009) "Si los recuerdos declarativos no se van recuperando de vez en cuando se necesitará un esfuerzo mental para traelos a a memoria o se olvidarán" (p. 273). En este momento se vuelve preciso recordar un principio básico de la mercadotécnia, entre mayor exposición mayor capacidad de retener un mensaje específico, o en este caso , un recuerdo.
La memoria es un sitio de resistencia. Un campo inestable, particularmente creativo, moldeable y reconstruible. a gráfica, la plástica, la fotografía y los audiovisuales juegan un papel importante, sin embargo, primero que todo, la memoria es un proceso mental que se corresponde con los contextos culturales de los individuos y las comunidades. De la forma en que sus antepasados recordaban y de la continuación de estas práctias ligadas a las memorias y los recuerdos.
En este sentido hablando de la memoria colectiva, no todas las comunidades y sociedades suelen ser ávidas en la documentación y registro de su historia, muchas, como las afrodescendientes se basan principalmete en la oralidad como fuente de información sobre el pasado y la memoria, es una característica cultural que les ha permitido preservar su cultura y sus tradiciones (Hooks, 1992). Al menos de lo que se sabe hasta ahora, el hecho de que no existan muchas "evidencias históricas" de expesiones gráficas o visuales de tiempos de la conquista o de la colonia no implica que no existieran formas de recordar.
La importancia de la evidencia del pasado, es una carga fatigosa en aquellos que no tienen documentación escrita, que se recargan en los testimonios orales pasados transmitidos de generación en generación. Dentro de la hegemonia cultural blanca, no poseer documentación significa no tener una Historia legítima. En la cultura del olvido, la memoria por sí sola no tiene significado (Hooks, 1992, pág. 193)
Por ello la relación entre fotografía, imagen y memoria, pero después de saber lo anterior surge una pregunta. ¿Por qué es importante fotografiar, crear imágenes que construyan la memoria?. Los investigadores y activistas concuerdan en que los afromexicanos han vivido en el olvido que ha ido disminuyendo, no obstante, las comunidades han conservado elementos culturales y tradiciones propias. Si se pretende promover minimizar el impacto de esta especide de olvido forzado, parece conveniente apelar a la memoria de las comunidades y las personas. El vínculo de la fotografía con la memoira lo vuelve una herramienta potencial en muchos sentidos, para promover la cuestionante de cómo recordar y de si es una herramienta que pudiese funcionar para ese fin.
Las fotografías creadas desde que empezó la lucha por el reconocimiento constitucional de los afromexicanos hasta el día de hoy, representan en un futuro una evidencia del camino no sólo por ser reconocidos, sino por el rescate de sus propias tradiciones, y las generaciones posteriores podrán reconocerse en las huellas de sus ancestros.
Las imágenes del pasado, guardads en un orden cronológico, el "orden de las razones" de la memoria social, evocan y transmiten el recuerdo de sucesos que merecen ser conservados porque el grupove un factor de unificación en los monumentos de su unidad pasada, o lo que viene a ser lo mismo, porque toma de su pasado la confirmación de su unidad presente (Bordieu, 2003, pág. 69).
Siempre podrán ser vistas críticamente y repensadas, pero permanecerán como evidencias capaces de reconstruirse y así repensar la memoria ya sea consciente o inconscientemente las veces que sean necesarias, a final de cuentas "siempre fotografiamos para recordar aquello que hemos fotografiado, para salvaguardar la experiencia de la precaria fiabilidad de la memoria, ¿O, no? (Fontcuberta, 2015, pág. 43). La memoria es una capacidad que ayuda a las personas a recordar quiénes son y eso sucede también con las comunidades. La memoria colectiva vincula una generación tras otra en el largo hilo del tiempo, lo que permite y permitió la resistencia de los afromexicanos a conservar quienes son a lo largo de cientos de años.
La memoria no es un ente imperturbable, más no significa que no puede ser constante, ayuda a observar el devenir de las personas dentro de las culturas; así como nos proporciona un ancla al cual regresar cuando nos vemos perdidos dentro del vortex del huracán vertiginoso de la vida.
Fuentes de Consulta
Barthes, R. (2015). La cámara lúcida. Notas sobre la fotografía. Barcelona, España: Paidós.
Burges, N. (2008). The hippocampus and memory: Insights from spatial processing. Nature Reviews Neuroscience, 9, 182-194.
Bordieu, P. (2003). Un arte medio. Barcelona, España: Gustavo Gili.
Dubois, P. (2013). Fotografía y cine. México:Serieve.
Fontcuberta, J. (2015). El beso de judas. Fotografía y Vedad. Barcelona, España: Gedisa.
Sontag, S. (2006). Sobre la fotografía. México: Alfaguara.
Hooks, B. (1992). Black Looks. Boston, Masachussetts: South End Press.
Hughey, M. (2014). The white savior film: Content, Critics and Consumption. U.S.A.: Temple University Press.
Kiernan, J. (2009). Barr. El sistema nervioso humano: una perspectiva anatómica. Barcelona, España; Wolters Kluwer: Lippimcot Williams & Witkins.
*Este texto es un extracto de una tesina publicada y protegida, se comparte aquí con fines de divulgación.
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